Es difícil imaginar cuánto puede aportar un hombre a la historia. Y es, incluso peor, estimar el valor de una persona tan distante a nuestros días, en un ámbito tan poco reflexionado por nosotros como la literatura. ¿Pensamos alguna vez, dónde podemos encontrar el origen de la poesía, la novela? Para la segunda, sorprenderá a más de uno encontrarse con la información que este, no es tan antigua como se cree, al menos en su concepción moderna ¿A quién se le debe? Pues al hombre al que le debemos este artículo, a don Miguel de Cervantes, en el que traemos varios datos sobre el primer gran escritor de la lengua española.
Nacimiento, partidas escondidas y más
Se tiene entendido que Miguel de Cervantes nació el 29 de Septiembre de 1547. No hay demasiada certeza de si esa es la fecha, pero por la costumbre de bautizar al bebé con el nombre del santo del día (santoral). Basándose en su fe de bautismo y demás de documentos, se puede asegurar que el fue de Alcalá de Henares, de la comunidad de Madrid. Hablando de escritos comprobatorios, esta mencionada acta tiene una historia de conservación y supervivencia insólita. Durante la Guerra Civil Española (1936-39), la Iglesia donde fue bautizado fue asediada y posteriormente saqueada. Para fortuna de la posteridad, el cura párroco logró sacarlo a tiempo y esconderlo en una caja de galletas que un amigo suyo introdujo en un pozo. Así, durante tres años.
El Día del Libro es el... ¿22?
Es conocido internacionalmente que el día del libro se celebra el 23 de abril en honor a la muerte de Cervantes y Shakespeare ese día en 1616 (al menos eso te cuentan en el colegio). Pues bueno, esto es falso. El problema no es con el inglés-aunque tiene otra curiosidad: el calendario que usaban-, sino con el español, que falleció realmente el 22 de abril de 1616. La conocida efeméride tomó el 23 por la casi legendaria coincidencia de ambos maestros de la escritura, pero en realidad Cervantes fue enterrado ese día, y los documentos de aquella época solo señalaban la fecha de entierro.
¿El Manco de Leponte?
Corre la leyenda de que el gran Cervantes, en uno de sus múltiples servicios a su reino, había perdido su brazo en la batalla de Leponte. Esto le valió, como señala el título, "El Manco de Leponte". Bueno, esto tampoco parece ser cierto. Sí que solo contaba con una mano en activo, pero lo que realmente le sucedió es que perdió la movilidad del brazo izquierdo de tres arcabuzazos. En todo caso debe ser "El discapacitado de Leponte".
Don Quijote... ¿de la cárcel?
Se necesita de soledad para crear una obra maestra, y parece que el bueno de Miguel lo tuvo claro. Como él mismo señala, esta obra fue realizada en las penurias y el encierro. Ahora, es difícil predecir en cuál cárcel la desarrolló ¿cuál cárcel? Pues sí, estuvo hasta cuatro veces en la cárcel. Dos veces en Sevilla, probablemente por malos entendidos -y desempeños, claro está- en su función de cobrador de impuestos en la ciudad castellana, otra en Argel, como prisionero de guerra en 1575 y otra en Castro de Río. Sin embargo, se cree que en su pasaje de cinco meses de prisión en la ciudad puerto de las Indias -en míseras condiciones-, empezó su célebre Quijote.
Fama mundial, pobreza final
A día de hoy, podemos hablar de un clásico infaltable de la literatura. Incluso en ese entonces, la obra gozó de una notable popularidad, sin embargo, Cervantes nunca vio los grandes réditos que parecía generar su obra. Murió de forma humilde y sin siquiera disfrutar de la gran reputación de escritor debido al ascenso fulgurante de Lope de Vega y sus obras teatrales como penurias familiares que lo llevaron por mal camino. Falleció sabiendo, al menos, que su obra llegó a ser traducidas en ese entonces. Aunque es complicado precisar, se dice que la obra vendió quinientas millones de copias.

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